Absenta

La Absenta es una bebida alcohólica muy famosa, también conocida como “Hada verde”, hecha a partir de la artemisia, del anís y de otras hierbas aromáticas como el anís estrellado, semillas de anís, hinojo, regaliz, hisopo, verónica, limón, melisa, raíz de angélica, díctamo crético, coriandro, enebro y nuez moscada.  

La Artemisia (Artemisia absinthium), el principal ingrediente de este licor, es una planta original de Europa y de Asia y posee hojas grises y recortadas que dan a esta bebida un sabor amargo y un peculiar color verde. 

La tujona, compuesto químico tóxico con una estructura molecular semejante al tetrahidrocannabinol (el químico activo presente en la marihuana) puede ser extraída de la Artemisia, siendo esta la razón por la cual esta bebida se encuentra envuelta en mitos y supersticiones. Debemos recordar que décadas atrás la absenta era producida con elevadas concentraciones de este compuesto, causando dependencia y alucinaciones lo que determinó su prohibición en muchos países en todo el mundo. 

En la antigua Grecia, esta planta era consagrada a Artemis (Diana entre los Romanos), diosa de la fertilidad y de la caza, lo que dio lugar al nombre científico de la planta.   

Este bebida fue inicialmente producida en Suiza y en Francia, pero su fama y consumo hizo que se difundiera por todo el mundo. 

En su origen, la Artemisia fue utilizada con fines medicinales para aliviar los dolores gástricos y como estimulante cardíaco. En Grecia, Hipócrates lo recomendaba para el reumatismo, anemia y dolores menstruales. También Pitágoras aconsejaba la ingestión de una mezcla de Artemisia y vino para facilitar el parto. En esa época la absenta era preparada de forma diferente de la actual. 
Se piensa que la invención de la absenta moderna se debe a Pierre Ordinaire en 1792.
En el siglo XIX el consumo de absenta se hizo famoso entre artistas, escritores, poetas, quedando asociado a la cultura Bohemia, entonces emergente en Europa. Van Gogh, Pablo Picasso, Baudelaire, Edgar Allen Poe, Ernest Hemingway, todos ellos apreciaban una buena botella de “Hada verde”. Fue así como crecieron rumores acerca de sus efectos misteriosos, que en breve determinarían su prohibición en muchos países. 

La absenta actualmente comercializada tiene un volumen alcohólico entre los 60 y los 70%, a pesar de al final de la destilación tiene 85%. Normalmente, la absenta se sirve siguiendo un ritual tradicional: un poco de azúcar se coloca encima de un vaso sobre una cuchara plana agujereada y el agua se vierte muy lentamente sobre el mismo. La bebida se diluye gradualmente en agua y el color verde esmeralda de la absenta da lugar a un verde blanquecino (llamado efecto “louche”).