Perfumes

La palabra "perfume" viene de la expresión latina "per fumum", que significan "a través del humo". De hecho, las primeras fragancias se obtenían a través de humo y se utilizaban en los rituales de homenaje y en las ofrendas a los dioses.

Los orígenes del perfume se mezclan con la religión. El perfume se usó inicialmente como purificante del alma y como objeto de ofrendas echas a los dioses. Las civilizaciones egipcias, griegas y romanas otorgaban un gran valor a las plantas aromáticas.

En Egipto, las fragancias eran sagradas y se creía que su empleo aproximaba al ser humano a los dioses. Más tarde, los griegos y romanos transformaron los perfumes en objetos de higiene personal. Durante la Edad Media se utilizaron para combatir la propagación de las epidemias que por aquel entonces devastaban Europa. Con la llegada del Cristianismo su uso disminuyó, pues era relacionado con la falta de pudor. Aún así, el uso del perfume continuaba siendo popular entre las clases más altas.

En el siglo XVII, su uso aumentó. En aquella época, en Francia se hizo famoso el uso de guantes perfumados. Desde entonces, este país permaneció como centro europeo de búsqueda, fabricación y comercio de perfumes.
En el siglo I d.C. se inventó el cristal, que permitía conservar el perfume en mejores condiciones. Hasta entonces, se guardaban en botellas de barro y estaño. Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, empezaron a fabricarse frascos de perfumes más elaborados. Actualmente, el diseño de los frascos forma parte del marketing de la industria de los perfumes.

Según el Comité Francés del Perfume, los perfumes se clasifican en 7 grupos fundamentales:

* Cítricos: obtenidos a partir de la cáscara de frutas como, la mandarina, el limón, la bergamota y la naranja.
* Florales: agrupa perfumes cuyo tema principal es la flor: bouquet floral, floral verde, floral aldehído, floral amaderado, entre otros.
* Helechos: perfumes con percepciones de lavanda, bergamota y geranio.
* Chipre: familia que agrupa perfumes basados principalmente con percepciones de pachulí, de bergamota y de rosa.
* Amaderados: incluye perfumes con percepciones suaves como el sándalo y el pachulí, algunas veces secas como las del cedro y el vetiver, otras con percepciones de lavanda y cítricos.
* Ambar: de este grupo forman parte los perfumes con percepciones suaves y avainilladas, conocidas como "orientales".
* Cuero: perfumes muy peculiares, con percepciones secas, que intentan reproducir el olor característico del cuero, la madera quemada y el tabaco.

La industria de los perfumes emplea actualmente un vasto y diverso número de materias primas. La variedad de especies usadas, la larga duración de los procesos de elaboración de las esencias y la elevada cantidad de materia prima necesaria, hace que los aceites esenciales sean muy caros. El aceite más utilizado por la perfumería, y también el más caro, es el aceite de rosas. Son necesarias 2 toneladas de pétalos frescos en plena floración para producir sólo 1 Kg. de aceite esencial de rosas.