Participantes

El concurso de destilación ya finalizó.

Agradecemos a todos los participantes de nuestro concurso que aceptaran el desafío lanzado y contribuyeran, de este modo, en la conservación de una tradición ancestral, en el enriquecimiento de nuestra página Web y de nuestra experiencia.

 

Experiencias de nuestros participantes:


Una destilación a la francesa

Después de las vendimias, es decir, a finales de Octubre y principios de Noviembre, decidí destilar el bagazo recogido en mi región, el noroeste de Francia, con mi alambique casco de estilo arábico para obtener aguardiente casera.

1ª ETAPA: Retirar el bagazo

Retiré el bagazo de la prensa, separando los pedazos sólidos con la ayuda de un hierro, para poder colocarlos posteriormente en el interior de baldes grandes.

Generalmente, el aguardiente es producido en los meses fríos de invierno para que la piel de la uva se mantenga firmemente prensadas, conservando la esencia alcohólica existente en éstas.

2ª ETAPA: Separar la piel de la uva

Durante las semanas que estuvo prensada la piel de la uva el bagazo se volvió compacto, por eso tuve que separarlo manualmente. Luego comencé la destilación para evitar que se perdieran las esencias alcohólicas.

3ª ETAPA: Colocar agua, bagazo y vino avinagrado en el pote.

Después llené el pote con el 20% de agua y coloqué las pieles de la uva. También incluí un 20% de vino avinagrado de la cosecha del 2003. En aquel año el cambio de lunas alteró la mayor parte del vino, el cual decidí guardar para incluir en las destilaciones. Utilicé un quemador de gas como fuente de calor, ya que además de permitirme regular la temperatura del alambique es más barato que utilizar leña. Antiguamente la leña era utilizada por toda la gente, pero hoy en día ésta es mucho más cara que el gas. Para adquirir leña a precios más accesibles es necesario recurrir a los suministradores de los países del leste.

4ª ETAPA: Unificar la piel de la uva dentro del pote

Eché todo el bagazo en el interior del pote hasta que este se quedó completamente lleno. Presioné la piel de la uva para conseguir algo más espacio. Sin embargo, tuve cuidado de no presionar la parte central, ya que en caso contrario los vapores resultantes del proceso de destilación no conseguirían pasar a través de las pieles de la uva en dirección al casco.

5ª ETAPA: Colocar el Casco

Cuando el pote se encontraba completamente lleno, coloqué el casco para poder cerrar el alambique. Pero, antes de eso me aseguré de que no existiera ninguna obstrucción en el casco y en la serpentina. Siempre que destilo intento tener cuidado con esto puesto que unos años atrás tuve un pequeño accidente con el alambique. Una pequeña obstrucción provocó que el casco saltase. Este pequeño accidente me estropeó todo el proceso de destilación. El bagazo se enfrió, los vapores se liberaron, lo que me obligó a tirar con todo. Por eso, mis largos años de experiencia me dicen que no cuesta nada prevenir.

6ª ETAPA: Sellar y Finalizar el Proceso de Destilación

Para sellar todas las uniones del alambique, evitando una eventual fuga de vapores, preparé una masa con harina de centeno y agua. El proceso de destilación transcurrió como lo previsto. Hice los puntos de corte necesarios, echando fuera la parte inicial y final del destilado y aprovechando únicamente el destilado intermedio, el llamado corazón.

Al final de la destilación embotellé el aguardiente. Antiguamente acostumbraba almacenarlo en un barril para que envejeciese lentamente durante 10 años. Sin embargo, mis años reflejados ahora en mis cabellos blancos me robaron toda la paciencia que tenía cuando aún era un joven destilador. El aguardiente queda con un paladar diferente pero a mis amigos y a mí no nos importa. A los siguientes días de la destilación aparecen todos en mi casa para saborear este delicioso aguardiente casero.

7ª ETAPA: Conmemoración

En mi región, el día de la destilación es un día de fiesta. En la cocina se preparan toda una serie de delicias para celebrarlo. El aguardiente que acompañó esta merienda agradó a toda la gente. Como es obvio nadie queda indiferente a mi aguardiente…

¡¡¡La destilación debe celebrarse en el final del día, en caso contrario, el aguardiente nos puede subir al casco del alambique!!!

J.D., Diciembre de 2006

¡Señor J.D. muchas felicidades por su magnífico trabajo y por el maravilloso alambique que tiene!
Francia es un país muy conocido por la calidad de los aguardientes que produce, aunque la destilación continúe siendo objeto de varias restricciones, ya que solamente las destilerías y algunos “bouilleurs de cru” (personas autorizadas a producir sus propios aguardientes en Francia) pueden destilar legalmente. La destilación es de hecho una tradición que se encuentra enraizada en la cultura francesa. Aunque hoy en día pocas personas se dediquen a esta actividad, verificamos la existencia creciente de un número de clientes franceses que hacen de la destilación un hobby y que nos piden alambiques para destilar aguas florales, aceites esenciales y licores.

El “bouilleur de cru” es aún hoy en día una conocida figura, cuyo estatuto se encuentra legalmente protegido en Francia.

Antiguamente, el “bouilleur de cru” se desplazaba de finca en finca con un alambique empujado por caballos. La jornada de trabajo se iniciaba a las 6h de la mañana y terminaba al final del día. Los agricultores llevaban la leña y las pieles de uvas y el “bouilleur de cru” destilaba el aguardiente de cada uno.

Posteriormente, alrededor de los años 90, el “bouilleur de cu”, también conocido como “bouilleur de cru ambulante”, poseía ya un sistema profesional de destilación y continuaba a atraer a muchas personas que se concentraban a su alrededor cada vez que este se desplazaba por las plazas de las aldeas y villas.

Agradecemos una vez más, la participación del Sr. J.D. e invitamos a nuestros lectores a descubrir el fantástico mundo de la destilación.