Destilación Simple

Para averiguar el funcionamiento de la destilación simple podemos coger como ejemplo el agua de una tetera que se encuentra hirviendo y cuyo vapor se vuelve a condensar en el agua cuando entra en contacto con una superficie fría. Esta técnica, muy simple, es aplicada para separar las diferentes partes de una mezcla a través de su ebullición en una caldera, la condensación de los vapores y la recogida del líquido resultante.

Este proceso comienza en el momento del calentamiento de un líquido o del mosto fermentado en el pote de un alambique o de una alquitara. Después de que la temperatura se eleve, los elementos más volátiles de la mezcla, los cuales se evaporan a temperaturas bajas, son los primeros en evaporarse. Este hecho nos permite aislar los diferentes componentes de la mezcla, ya que estes se vuelven predominantes con diferentes temperaturas. A través de la lectura de la temperatura con precisión podemos saber cual es el componente que predomina a una cierta temperatura. Los vapores acumulados en el casco del alambique encuentran el camino que los conduce hasta el recipiente de condensación a través de un tubo de conexión o de un cuello de cisne. En el caso de que se trate de un alambique tradicional el cuello de cisne conduce a una serpentina localizada en el condensador, el cual se encuentra lleno con agua fría. Después de que los vapores entran en contacto con la superficie fría de la serpentina se condensan, regresando a su estado líquido y resbalando a lo largo de la serpentina, siendo recogidos en una jarra gota a gota. Este proceso debe ser cuidadosamente controlado, permitiéndole, así, saber exactamente lo que se está recogiendo en cualquier etapa de la destilación, ya que no deseamos coger ninguna sustancia nociva (vea normas básicas de la destilación).

La mayoría de los métodos de destilación se basan en el método de destilación simple, aunque dotado de algunas modificaciones. La destilación simple es perfectamente adecuada para aislar fracciones de una gran variedad de sustancias con diferentes puntos de ebullición, pudiendo, por ejemplo, ser utilizada para destilar agua del mar y obtener agua pura (desalinización) o aguas florales. Evidentemente que el método de destilación simple se aplica principalmente a la destilación de bebidas alcohólicas hechas a partir de cualquier sustancia fermentada en las cuales el alcohol se encuentra presente. Lo que vamos a decir puede parecer rápidamente obvio, pero lo vamos a repetir una vez más para aclarar cualquier malentendido: con la destilación simplemente se separa el alcohol de las restantes sustancias, no se crea algo nuevo (algo que no se encontraba presente en el momento del proceso), por lo que se terminará con la misma cantidad de alcohol aunque más concentrado.

Los alambiques dan más características y un mejor sabor al destilado, se trata, de un proceso lento y más laborioso. Sin embargo, los productores de Whisky escocés, algunos productores de ron así como otros productores de bebidas de alta calidad lo utilizan. En Estados Unidos, las pequeñas destilerías utilizan, cada vez más, alambiques tradicionales para producir bebidas de alta calidad, muy apreciadas en virtud de su sabor sutil y refinado.